Los profesores advierten a los editores que no
aceptarán libros sin autores catalanes
La Mesa per l’Ensenyament inicia una campaña
contra la nueva asignatura de valenciano
Alfons Garcia, Valencia La Mesa per l’Ensenyament
en Valencià ha iniciado una campaña de presión
a las editoriales mediante el envío de una carta
desde todos los institutos de educación secundaria
de la Comunidad en la que se les advierte que los profesores
no elegirán los libros de texto que no respeten
los criterios científicos sobre el valenciano.
El escrito cita en concreto como causa de rechazo la ocultación
del origen de la lengua y la exclusión de autores
no nacidos en la Comunidad. El objetivo de la Mesa —de
la que forman parte los principales sindicatos, la federación
de asociaciones de padres de alumnos de Valencia, Federació
Escola Valenciana y profesores de secundaria y Universidad—
es plantar cara al proyecto de decreto de la Generalitat
sobre la asignatura Valencià. Llengua i literatura,
el cual deja fuera de los proyectos curriculares a los
autores no valencianos. La organización ya ha iniciado
el envío de las cartas y tiene previsto visitar
personalmente los 312 institutos de secundaria de la Comunidad
para exponer la iniciativa a los claustros de profesores.
El escrito, que debe ser firmado por los representantes
del claustro o los miembros del departamento de valenciano
del instituto, ha de ser enviado a la Associació
d’Editors del País Valencià, la Asociación
Nacional de Editores de Libros de Texto (en Madrid) y
la editorial cuyas publicaciones utiliza el centro. El
documento también condena la «nula»
respuesta de la Administración valenciana a las
muestras de desacuerdo sobre la propuesta de nuevos currículos
y su empeño por aprobar un proyecto que parte de
«un localismo excluyente y empobrecedor».
Los editores se encontrarán así bajo una
doble presión, ya que los libros de texto han de
ser homologados por la Conselleria de Educación,
lo que, según representantes de la Mesa, conduce
a menudo a la autocensura. A esa situación se unirá
ahora la advertencia de los institutos: habrá que
ver cuántos se adhieren a la iniciativa.